Capítulo 1. Radiografía mediática

 

Me pone hablar de la televisión -casi tanto como la basura que vierten a raudales y que devoramos como cropófagos-. Me excita el tema mediático porque el mayor valor de la sociedad en la que vivimos es la información y la despreciamos vilmente. El tema es denso y requerirá varios capítulos. El de hoy plantea un esquema básico del panorama de la comunicación, sus cimientos.

Contenidos aparte –próximamente en este blog- y por encima de partidos políticos y supuestas ideologías, estas son las reglas del juego mediático de las democracias neoliberales:

1- Unos medios de comunicación de calidad son (eran) el mejor elemento de control público para los ciudadanos: sus ojos, su canal con la realidad, su garante de legalidad y veracidad.

2- A la democracia le incomoda el control. A la sociedad occidental le gustan las libertades de boquilla pero con moderación eso sí, hay ciertos elementos que le agobian y no le sientan bien. Uno de ellos es una prensa eficaz y de calidad. La mejor forma de tenerlo todo bien atado es controlar lo que se emite, lo que va a leer, ver y escuchar la masa… por si le da por alterarse y quejarse de algo. Con los medios públicos no hay problema, para eso están, para servir al gobernante de turno… ¿La familia bien Espe? Me alegro, a seguir así –supongo que de mi propio blog no me podrá despedir… ¿o sí?-.

3- Si el mayor valor de nuestra sociedad es la información, siempre habrá gente interesada en hacer negocio; comprarla, secuestrarla, o maquillarla –técnicas hay muchas-. Este es el rol que juegan los empresarios, la iniciativa privada, el ‘businnes campeador’ que nos gobierna indirectamente y cuyo único objetivo es ganar pasta –muy lícito por su parte-.

4- Las democracias se obligan gustosas a crear un libre mercado engañoso que abre la veda a las empresas privadas en todos lo sectores, también en la comunicación, pero el espacio radioeléctrico es público y los magnates deben obtener una licencia previa del gobierno para montar su chiringuito. La concesión está sujeta a una serie de aspectos legales que sinceramente, se pasan por el forro, tanto los que las conceden como a los que se les otorga. La regla no escrita que realmente rige en esta concesión es que el poder –es algo que va más allá de los partidos políticos y que afecta a la clase política en general- y el empresariado salgan beneficiados.

5- Beneficio empresarial: Las empresarios mediáticos deciden que lo más rentable para su negocio es vender mierda –lógico, al ser lo más barato y menos puntilloso-. Lo hacen sin ningún tipo de control por parte de los gobernantes y ganan dinero a raudales.

6- Beneficio del poder: La única condición que pone el poder es que no se remueva a las masas. Que se mantengan en el congelador los temas puntiagudos y que se desvíe la atención de los ciudadanos hacia temas superfluos. Es lo que Miguel de Unamuno definió en San Manuel Bueno, mártir como: “demosle opio al pueblo”.

7- En resumen: Tres o cuatro magnates dominan la amplia mayoría de los medios privados de este país -los públicos los tienen a buen recaudo los gobiernos de turno-. Los medios ya no informan, ya no cumplen una función social ni dan un servicio público –aunque usen un espacio radioeléctrico público-, ni si quiera entretienen –adormecen-. No hay debate de fondo, no hay control de la democracia real, no hay crítica sincera, no hay análisis en profundidad –de cara la galería se montan pequeños shows con los temas políticos de moda, aunque siempre con mucho azúcar y en pequeñas dosis-.

Lo triste es que esto representa sólo la punta de un iceberg con el que vamos a chocar. Aunque nos hemos acostumbrado a informaciones sencillas, maquilladas y con un lacito, hay cosas que no pueden decirse en un breve, que necesitan una explicación y que merecen una reflexión del receptor. Es necesario que el ciudadano se exija y exija, que se queje, que piense, que analice, que sea inconformista. En definitiva, la sociedad necesita un tipo de persona diametralmente opuesta a la que los medios tratan de fabricar. ¿Cómo te ves tú? ¿Cómo lo ves tú?

PD: Critica este texto, al autor, al contenido, a la forma e imprímelo y límpiate el culo con el papel, pero antes dedica unos segundos a reflexionar sobre el tema.

 

Una respuesta para “Capítulo 1. Radiografía mediática”

  1. Javier Villalvilla Dice:

    De acuerdo con todas tus apreciaciones. Si eres empresario y quieres crear un medio que te dé dinero, consigue sin esfuerzos una licencia, mete contenidos lo más superficiales posibles y empieza a llenar tu bolsillo. Es así de fácil en este país.

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