Capítulo 1. Radiografía mediática

Diciembre 13, 2006

 

Me pone hablar de la televisión -casi tanto como la basura que vierten a raudales y que devoramos como cropófagos-. Me excita el tema mediático porque el mayor valor de la sociedad en la que vivimos es la información y la despreciamos vilmente. El tema es denso y requerirá varios capítulos. El de hoy plantea un esquema básico del panorama de la comunicación, sus cimientos.

Contenidos aparte –próximamente en este blog- y por encima de partidos políticos y supuestas ideologías, estas son las reglas del juego mediático de las democracias neoliberales:

1- Unos medios de comunicación de calidad son (eran) el mejor elemento de control público para los ciudadanos: sus ojos, su canal con la realidad, su garante de legalidad y veracidad.

2- A la democracia le incomoda el control. A la sociedad occidental le gustan las libertades de boquilla pero con moderación eso sí, hay ciertos elementos que le agobian y no le sientan bien. Uno de ellos es una prensa eficaz y de calidad. La mejor forma de tenerlo todo bien atado es controlar lo que se emite, lo que va a leer, ver y escuchar la masa… por si le da por alterarse y quejarse de algo. Con los medios públicos no hay problema, para eso están, para servir al gobernante de turno… ¿La familia bien Espe? Me alegro, a seguir así –supongo que de mi propio blog no me podrá despedir… ¿o sí?-.

3- Si el mayor valor de nuestra sociedad es la información, siempre habrá gente interesada en hacer negocio; comprarla, secuestrarla, o maquillarla –técnicas hay muchas-. Este es el rol que juegan los empresarios, la iniciativa privada, el ‘businnes campeador’ que nos gobierna indirectamente y cuyo único objetivo es ganar pasta –muy lícito por su parte-. Leer el resto de esta entrada »